viernes, 8 de agosto de 2008

"TALES OF FRANKENSTEIN" La Hammer En La Pequeña Pantalla


Esta es la historia y la reseña del único episodio que se rodó de lo que iba a ser una de las primeras incursiones de la Hammer en el medio televisivo. Nada menos que una serie dedicada al Barón Frankenstein, gracias al cual el estudio había triunfado tan solo un año antes con la magnífica “La Maldición de Frankenstein”. Precisamente el mismo año que estrenaron el “Drácula” de Terence Fisher, el productor Anthony Hinds dio el visto bueno para que comenzara el rodaje del especial de presentación, que consiste en el cuento de media hora llamado “The Face in the Tombstone Mirror”.

Siendo como era un proyecto ajeno a la forma de trabajar de la mítica productora, el desarrollo del guión y la realización contó con algunas curiosidades que normalmente no asociamos al entorno Hammer. Para empezar, el director del piloto fue Curt Siodmak, una de las luminarias del terror clásico americano, y como no podía ser de otra forma se rodó en Hollywood, en lugar de en el clásico estudio Bray. Siodmak, que comenzó como reputado escritor fantástico –suyo es el libro “El Cerebro de Donovan” -acabó siendo el artífice como guionista de éxitos de la Universal como “El Hombre Lobo” o “House Of Frankenstein”, junto a algunas obras maestras como “Yo Anduve Con un Zombie”. Aquí se encargó de la dirección y por supuesto del guión del primer “Tales Of Frankenstein”, siendo inevitable que el aroma de los clásicos de la Universal impregne buena parte del mismo. Tanto la apariencia del monstruo (interpretado por el altísimo Don Megowan) como la atmósfera en general del relato, nos retrotraen más de una vez a la época dorada del horror americano, pero con algunas pinceladas “modernas” que analizaremos posteriormente. En cuanto a la historia en sí, cuenta como co-guionista con el mismísimo Henry Kuttner, uno de los mejores autores “pulp” de la época, colaborador de “Los Mitos de Chtulhu” y citado por Richard Matheson en la dedicatoria de su magnífica “Soy Leyenda”. El escritor murió poco después de terminar su colaboración en el guión de este film.

Es curioso que a pesar de una reunión de talentos tan meritoria –Kuttner, Siodmak y la propia Hammer-, el proyecto resulte tan desangelado y con un desarrollo que lo condenó al fracaso más estrepitoso. La idea era hacer una co-producción con Columbia en América en la que se llevarían a cabo 13 episodios cada uno contando una aventura auto-conclusiva del mítico personaje que le hubiera situado en ambientes diferentes. Se dice que uno de las ideas para un futuro guión le hubiera presentado enfrentándose a ¡¡Zombies!! Pero los primeros problemas comenzaron con una total falta de comunicación entre las productoras. Hinds se cayó del proyecto casi antes de comenzar, siendo sustituido por Michael Carreras, que entró en cólera al enterarse del coste del episodio rodado en América -80.000 dólares-, argumentando que los ingleses podrían haberlo rodado en su tierra por más o menos la mitad de ese presupuesto. El caso es que Anthony Hinds dejó el sillón de producción después de una reunión en los states y Carreras definió el rodaje del piloto como “una de las experiencias más tristes en toda mi carrera fílmica”. La relación entre productoras fue de todo menos armoniosa y el proyecto sufrió una muerte anunciada que la condenó al status de curiosidad inacabada.

El episodio piloto de “Tales Of Frankenstein” nos trae una historia clásica de la interpretación hammeriana del personaje de Mary Shelley, presentándonos al Barón Frankenstein como un hombre obsesivo y dispuesto a hacer cualquier barrabasada para lograr sus siniestros objetivos. Todo ello por supuesto con la justificación de ser un innovador que desea hacer avanzar la ciencia. Son realmente curiosos los créditos de presentación de la serie –que suponemos hubieran sido los mismos en sucesivos episodios-, con lobos aullando, carruajes andando por parajes siniestros y una voz a lo Vincent Price (con reberv incluido) introduciendo la historia de modo muy añejo. Un toque feísta consiste en esa bola de cristal en la que vemos el rostro deformado del narrador. Y un detalle realmente chocante es la aparición de un plano de…. ¡“Drácula” de Tod Browning! Concretamente la aparición de las tres vampiras en la cripta del castillo. Desde luego si querían rendir homenaje a los clásicos macabros de la Universal esta referencia no podía ser más explícita.

La historia se abre con la habitual escena de resurrección del monstruo, entre probetas burbujeantes y mucha electricidad. El castillo y todo lo que le rodea es un remedo total del ambiente de los films de la Universal, con sus terroríficas vistas nocturnas, sombras amenazadoras y lluvia permanente. Es en este entorno donde el Barón otorga vida a su criatura, que sigue todos los parámetros estéticos propios de Boris Karloff–fuerza sobrehumana, cabeza enorme, electrodos en el cuello, cochambrosa ropa negra-, eso sí, acompañados de un toque quizá más chabacano y sin nada del encanto que Karloff supo conferir a su criatura. El maquillaje que luce el actor nos recuerda poderosamente al Increíble Hulk, de tal forma que parece casi salido de las viñetas de Jack Kirby. Unos cuantos chispazos, unos conmutadores pulsados y ya tenemos en pie a la criatura ante la mirada del mismísimo Barón. El actor que lo interpreta, Anton Diffring, es probablemente lo más flojo de todo el episodio, con una parsimonia y una sosería que son lo opuesto a lo que esperaríamos del “mad doctor” más famoso de la historia. Bien es cierto que el listón había quedado demasiado alto después de la interpretación del "terremoto" Cushing en el clásico de Terence Fisher, pero lo cierto es que la laxitud y las muecas a destiempo de Diffring no consiguen que el personaje levante el vuelo. Tras ser atacado por su propia creación, el doctor decide que necesita el cerebro de alguien inteligente para colocarlo en su criatura.

Tras esto, una atormentada pareja hace su aparición en el castillo –Después de recibir las habituales advertencias amenazadoras de los habitantes del pueblo-, con la idea de pedirle al Barón que cure al enfermo marido. Esta pareja ha oído rumores de los experimentos con la vida y la muerte del doctor y desea que los use para prolongar la existencia del moribundo esposo. A pesar de la determinación que muestra la esposa –interpretada por una muy motivada Helen Westcott-, el Barón les despide amablemente. Sin embargo, al morir el marido poco después en la misma posada en la que nos los presentaron al principio del relato, Frankenstein decidirá robar el cadáver y hacerse con el cerebro para su violento monstruo. Sobornando al sepulturero se hace con él y realiza el experimento fuera de cámara, hasta el punto que tenemos que adivinar que la operación se ha realizado. Esta claro que el formato televisivo no permitió al estudio ser tan sangrientos y rompedores con su propuesta, además de que con la participación del equipo capitaneado por Curt Siodmak, lo lógico es que tengamos un tipo de historia de la vieja escuela, más sugerente que explícita. Quizás eso la hubiera hecho fracasar en un público cada vez más ávido de emociones fuertes. Sin contar más del argumento, y tras un interludio algo aburrido, es en los minutos finales del relato donde se encuentra el verdadero “tour de force” para los fans del terror más clásico, con esa escapada del monstruo y su combate con Frankenstein. Una sucesión de escenas dinámicas y con un estupendo uso de las luces y el decorado, que casi nos hace revivir la impresión de que estamos ante uno de los clásicos de la referenciada Universal. La resolución de la reyerta, con intervención de la sufrida esposa incluida, es sin embargo tópica y bastante forzada.

Don Megowan en un descanso del rodaje.

Una pena que esta iniciativa de la Hammer no prosperara. Con un comienzo algo titubeante pero que prometía y con el plan que el estudio quería desarrollar para la primera temporada, podríamos estar hablando de una serie mítica de la historia de la televisión inglesa si hubiera podido concretarse. Por desgracia las audiencias mandan, y eso unido a algunas decisiones poco afortunadas en el apartado creativo, frustraron el proyecto, a pesar de que el siguiente guión estaba ya listo para ser filmado. El nombre de este segundo episodio hubiera sido "Frankenstein Meets Dr. Varno" . De todas formas, el estudio supo reciclar posteriormente algunas de las ideas proyectadas para “Tales Of Frankenstein” en algunos de sus films de éxito. Algunos ejemplos serian grandes películas como “Frankenstein Creo a la Mujer” y “El Cerebro de Frankenstein”, ambas de Terence Fisher y cuyos argumentos principales fueron sugeridos durante la preparación de la hipotética serie.

Debido a que los derechos del piloto de “Tales Of Frankenstein” son actualmente de dominio público, podemos disfrutarlo sin problema en la web. En el siguiente enlace, de la página www.archive.org, lo encontrareis completo, con opción de descarga incluida:

VER "TALES OF FRANKENSTEIN"

Toda una rareza para los aficionados al mito creado por Mary Shelley, y por supuesto para completistas de la Hammer.

10 “Gooble gobble, one of us!”:

M.I. dijo...

GUAU!!!!. No me lo puedo creer!. Me encanta este blog!!!! ¿Sólo hay pelis de terror clásico? Voy a darme una vuelta, que seguro que he visto muchas pelis, y las comentamos.
Me encanta todo.
Besos.

Cinéfilo7 dijo...

pues estaria interesante este programa pero como tu dices solo hubo el piloto, una lastima.
saludos!!!

M.I. dijo...

Bueno, te he dejado algunos comentarios en: La noche de los muertos vivientes, el exorcista, el otro y la leyenda de la mansión del infierno.

Hasta otro ratico.
Te seguiré leyendo.

Fantomas dijo...

Buen dato que has dado!!...no había escuchado sobre este piloto.

Buen trabajo.
Saludos, Igor.

El Abuelito dijo...

AUUUUUUhhhh!!!!! ¡Gran peliculita, respetuosa con los fetiches icónicos y creadora de atmósferas! ¡Qué placer que se empiece a hablar en castellano de estas mal llamadas rarezas!

Ariel Luque dijo...

Yo tampoco sabía de ello. Se volverá a realizar alguna vez? jaja. Muy buena informacion! Un abrazo señor.

Ariel

Ad Ayin dijo...

Solo por compartir... y por sentirme menos inculto... jejeje... Por fin tengo mi copia de tu DVD del mes!!!
Y si me emocione!!! Prometo verla pronto, para tener algo interesante que comentar aca

Ad Ayin dijo...

Jeje... Si, no especifique. El de Tower of London que encontre por azares de la vida.

M.I. dijo...

MÁSSSS (léase con voz de vampiresa insaciable ante cualquier J. Harker incauto, jajajjaa).
MÁS ARTÍCULOS....jooooo...que ya me he leído todos. Avísame cuando tengas una nueva entrada.

Quimerico Inquilino dijo...

Precisamente ahora estoy revisando los títulos de la Hammer acerca de Frankenstein. Este proyecto, sin embargo, no lo conocía. Habrá que echarle un vistazo.
Saludos!