lunes, 16 de febrero de 2009

LOS INTRUSOS [The Uninvited] (1944) De Lewis Allen


“No es que haya más fantasmas aquí que en otros lugares. Es solo que los lugareños de esta zona son más conscientes de ellos”

Esta frase forma parte de la evocadora narración que abre “The Uninvited”, a cargo de la voz en off del protagonista Ray Milland. Muestra inaugural de lo que podríamos llamar películas de casa encantada “en serio”, “Los Intrusos” es un estupendo film de horror clásico con toques de suspense que, sin llegar a los niveles de excelencia de films como “The Haunting”, su marchamo moderno –para la época- a la hora de afrontar los fenómenos sobrenaturales que acosan a los personajes, la convierten en una rareza de gran valía. Una joya inédita que en España era casi desconocida hasta que finalmente se recuperó en los tardíos años 90, y que no gozaba de una edición en DVD hasta la aparición del segundo pack de “Grandes Clásicos del Terror” a cargo de L´atelier 13. Una vez que la hemos revisado debidamente, es hora de hablar de ella en esta otra “casa encantada”. La historia sigue a la pareja de hermanos interpretada por Milland y por Ruth Hussey, que deciden instalarse en una hermosa mansión en lo alto de una colina. La casa ha llamado poderosamente su atención mientras paseaban por una bella zona de la costa inglesa a la que llaman “las orillas encantadas”. Tras conseguirla a muy buen precio, a pesar de las habladurías sobre una tragedia ocurrida en el lugar varios años atrás, se instalarán de inmediato. En contra de la voluntad de la hija de la anterior dueña –interpretada por Gail Russell, cuya belleza fue bien explotada por la Paramount en la campaña promocional-, que, aun así, pronto se sentirá atraida por el personaje de Milland. Al mismo tiempo, extraños fenómenos comienzan a perturbar la paz de la silenciosa morada y una misteriosa trama con posibles asesinatos además de posesiones de ultratumba comenzará a desarrollarse.

El proyecto nació como una iniciativa de la Paramount por unirse al terror atmosférico que hoy ya no podemos dejar de unir a los años 40. El germen se encuentra en la novela de título original “Uneasy Frehold” escrita por Dorothy Macardle, historiadora y afín a la causa irlandesa –amiga íntima del mimísimo Eamon de Valera. Una novela de suspense y espectros que se reeditó en America con el título que popularizó la película y que encajaba como un guante en la década que vió nacer los clásicos filmicos de Val Lewton y otras apreciables muestras como “The Woman Who Came Back”. Fue una época en la que se nos regaló el primer intento de hacer horror psicológico serio, alejado de los cánones de la Universal, empeñada en estos años en explotar una y otra vez los monstruos clásicos en secuelas y refritos. Y aun más meritorio es el caso de “Los Intrusos”, pues casi por primera vez en la historia del cine de terror, observamos un intento por acercarse a los verdaderos fenómenos sobrenaturales que se suelen discutir en el polémico campo del esoterismo. Los hechos que comienzan a poner nerviosos a los hermanos tienen su reflejo en la vida real, con una habitación en la casa cuya temperatura es anormalmente fría –que después descubrimos perteneció a la difunta-, o ese perro de la pareja que ladra al vacío y tiene un sexto sentido para los espectros, sin olvidar el misterioso aroma a flores –el perfume favorito de la anterior inquilina- que precede a las apariciones del fantasma.

Más importantes son estas innovaciones si tenemos en cuenta que la verdadera irrupción de la terminología ocultista en los filmes de casa encantada no tendría lugar hasta la adaptación 20 años más tarde de “The Haunting” la novela de Shirley Jackson a cargo de Robert Wise. El espectro en sí es quizás lo más cinematográfico del film, siendo una neblina brumosa con forma humana que se pasea moviéndose de forma inquietante. Parece ser que Allen no tenía intención de mostrarlo en los inicios del proyecto, pero que fue la propia Paramount la que insistió en incluirlo en un caso parecido al de Tourneaur y su monstruo de “La Noche del Demonio”.

Pero como decimos, el valor de esta propuesta se mide en ser el primer film que se toma las casas encantadas con seriedad, ya que las anteriores muestras eran más bien comedias macabras –en las que los fantasmas eran parodiados- o bien eran parte de una trama de suspense en la que los espectros eran una pantomima creada con alguna intención criminal (caso de “El Legado Tenebroso” de Paul Leni). Aquí en cambio aparecen muchísimos elementos posteriormente retomados en el cine de “encantamientos” moderno: Nuevos inquilinos que encuentran una casa anormalmente barata, extraño misterio que la envuelve, fenómenos tenues que poco a poco se convierten en aterradores, espectros que poseen a alguna persona con la intención de cumplir una venganza, incluso la clásica sesión de “quija” para comunicarse con los perturbados espiritus… y no podemos olvidar que “Los Intrusos” incluye un interesante enigma: ¿Es el espectro realmente el de la anterior inquilina y madre del personaje de Russell… o es alguien menos benigno? El misterio evoca la “Rebeca” de Hitchcock en el tema de la presencia femenina que sigue encantando una mansión, aunque en este caso el encantamiento no es solo metafórico.

Los actores están todos impecables en sus papeles y logran darle un toque de ironía inteligente a la historia. Aquí no tenemos secundario gracioso –y abofeteable-, como era la norma en el terror de la época, sino que todos desarrollan el suficiente encanto como para hacer la historia más ligera sin insultar la inteligencia del espectador. La realización de Allen, detallista y atmosférica, nos introduce de lleno en el cuento como si fuéramos uno más de los inquilinos de la mansión, en parte gracias a la estupenda fotografía de Charles Lang (que optó al oscar por ella) y también a la sucesión de imágenes neblinosas, oscuras y llenas de sonidos y susurros perfectamente ubicados para provocar cierto escalofrío en el espectador, a pesar de los años transcurridos desde su estreno. Ejemplos son ese plano de las flores que se marchitan de forma misteriosa, o los terroríficos sollozos del espectro, los cuales sirven tanto para que los personajes hagan un tétrico recorrido por las escaleras de la casa –acrecentando nuestra inquetud-, como para dejar caer alguna muestra de comedia en el personaje de Milland –que primero afirmará no temer al fantasma y que acabará escondiéndose bajo su sábana como si fuera una colegiala al escuchar los lamentos-. Otros momentos destacables son la mencionada sesión de “quija” en la que Stella se descubre como toda una médium al comenzar a hablar con la voz de un fantasma, y en español además (parte de la trama de misterio que no revelaremos), o ese otro momento en el que los acantilados estan a punto de ser la tumba de uno de los personajes poseidos, y que convence a Milland de que las intenciones del espectro son de todo menos buenas.

En suma, una película muy recomendable para todo tipo de aficionados al fantástico-clásico o de cualquier época- y que emocionará en especial a los habituales del horror vetusto, que todos sabemos que nos encanta reunirnos en casas como esta.

15 “Gooble gobble, one of us!”:

Canario Negro dijo...

Una peli que me encanta; el único problema que le veo es que hay una "sublinea" argumental que no ha envejecido demasiado bien y evita que la peli sea 100% redonda.

Andres Pons dijo...

Una gran crítica.

el viajero impresionista dijo...

De nuevo otro título desconocido e interesante.A la caza voy

Jorge - cinenovedades dijo...

Otra de las cintas que va para el rincón de las pendientes! Realmente muy interesante el argumento, sobre todo porque me siguen gustando mucho ese tipo de historias que relata esta cinta.
Como siempre, excelente reseña!
Saludos!

ATXEIN dijo...

Pues esta no la tengo vista..y mira que la tengo por ahi porque Milland es un genio y hay que tenr todos sus trabajos¡¡¡

Buena recomendaciòn, aunque no creo que al vea en breve...XDDD

Muy bueno este especial Igor..que no pare¡¡¡¡ Ahh, y sigo esperando las malas...jajajajajaja

Un abrazo¡

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Es de esos argumentos que aborrezco bastante. De este clásico desconocido mejor me abstengo.

Saludos ;)

Jack Shadow dijo...

mira, esta no la he visto... la pongo en la cola que ultimamente estoy revisando este estilo para un trabajo, hace un par de semanas en granada vi "la mascara del demonio" en versión original y con Dario Argento sentado alado! momento grandioso.

jesús cortés dijo...

Es una película interesante, pero muy standard.
De todas formas, hay que ver cualquier película donde sale Gail Russell

Fantomas dijo...

Un clásico con el gran Ray Milland. Me han dado ganas de darle una mirada nuevamente.

Gran reseña,
Saludos!

El Abuelito dijo...

Una película fundamental, de lo mejor de la década. Y eso de muy standard que dice más arriba Jesús Cortés... ¿a qué se refiere? Puede que ahora que el tema ha sido tocado hasta la saciedad él la vea muy standard, pero le aseguro que en el día de su realización de eso nada, más bien era una rareza insólita por los cuatro costados. Si luego la han copiado mil veces hasta transformar sus elementos en standard, la culpa no es suya, sino de sus secuelas. Un primer producto siempre es como en este caso, original e innovador.

Vivaldo Moore dijo...

Gracias por la recomendación. No sabía de esta película.

¿Podría ser este post el comienzo de una serie sobre casas encantadas? Mi lista ideal hasta hoy fue:

"The Haunting", de Wise (por usted citada),
"The Legend of the Hell House", de John Hough (una joya escrita por el gran Richard Matheson sobre su propia novela),
y, claro,
"House on Haunted Hill", de William Castle, que sólo por tener al maestro Price vale más de una visión, aunque sea sin Emergo.

Y descarto, claro, "The Amityville Terror", de Rosemberg, por más cosas interesantes que diga de ella Stephen King en su "Danza Macabra".

Sería un gusto leer un análisis de su mano.

Igor Von Slaughterstein dijo...

Sr. Moore, tengo proyectado un especial William Castle para el futuro, en el que por supuesto no faltará "House On Haunted Hill", pero en el que también aparecerá su otra obrita capital de casas encantadas: "13 Fantasmas".

Sobre las otras dos obras maestras que cita, ya escribí cositas en los siguientes enlaces:

http://hauntedfilms.blogspot.com/2008/05/haunting-1963-de-robert-wise.html

http://hauntedfilms.blogspot.com/2008/06/la-leyenda-de-la-mansin-del-infierno.html

Y también sobre mi favorita en esto de los encantamientos,"Al Final de la Escalera": http://hauntedfilms.blogspot.com/2008/06/al-final-de-la-escalera-1979-de-peter.html

Es uno de mis sub-géneros predilectos y aparecerán más ejemplos por aqui.

Saludos!!

Belknap dijo...

Buenas, buenas, no recuerdo haber visto este film, pero desde ya, que luego de su gran trabajo me han entrado ganas de conseguirlo y verlo, un saludo.

MarioBava dijo...

Gran critica para una gran pelicula....!!!!!!!

Vivaldo Moore dijo...

Gracias, don Igor, por los links. Acabo de leer con gusto las entradas y sumo a mi lista de cosas por ver la película de Medak, que no conocía.

A cambio, le doy un dato que quizá le interese: "Hell House", la novela del maestro Matheson, tuvo una traducción al castellano como "La casa infernal". Su ficha es:

Título original: Hell House
Traducción: Edgar Redon
© Richard Matheson, 1971
© Ediciones Videorama, S.A., 1988
ISBN; 84-7730-171-9

Un saludo.